15 de junio de 2013

Un cuentito.

Le paso a una personalidad de mis personalidades:

"He pasado días en el mismo agujero, lleno de tierra y escarcha, descalza, arropada hasta los párpados, tartamudeando hasta desgastarme los dientes y hasta agotarme la saliva. Apenas recordaba cómo era la fotosíntesis y como era aquello de estar afuera,  humectándome con el sol, aturdiéndome con las cornetas de los carros, el humo, la urbe, la gente; ya no sabía nada, me había resumido al sometimiento inducido de quien se entrega a su cama de posibilidades y muere asfixiada por su propia convicción sedentaria.

Me desboqué abiertamente al adormecimiento literal, hundiendo entre las sábanas toda las dudas, pero encontrando entre los ácaros de mi almohada, infinidad de preguntas... me pregunté si la vecina sabía que era su propio Dios, me pregunté si el carnicero sabía lo que hacía con su vida y con todas las vidas que pasaban a diario por su fileteadora; me pregunté si el Sr.Pedro sabía que los 40 años de casado han sido en realidad, 40 años de adormecimiento profundo y apasionado; me pregunté también, si el baby del segundo piso no siente el presagio de que más tarde quizás, no escuche tanto como lo hace ahora; y así estuve debatiéndome entre personalidades, delirando de subjetivismo hasta convulsionar de realismo con unas pepas calmando el cuerpo y otras durmiendome el alma."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta.me.