14 de abril de 2013

Nadie más Alguien.

Es usted,
una historia inacabable
en mi archivo de pluralidades.

Son sus palabras
pedacitos de hilos que se me han perdido en el pajar,
hilos que nunca vuelven a encajar,
hilos que me pierden
entre imperfectos
que me deslumbran,
que me hacen ciega,
adormecida e insaturada.

Es usted,
la ágria esencia
que emborracha mi consciencia.

Soy yo,
el vestigio
de un insípido silencio aturdente.

Somos nadie más alguien,
el perfecto dúo
de soledades incandescentes
bien acompañadas.




1 de abril de 2013

Martes Prematuro.

Tengo una paradoja
entre tus lagrimas
y mis sonrisas.

No quisiera nunca
se te apagaran los labios,
se te quebraran,
se te desgastaran.

Sinceramente, Amor mío,
no quisiera para ti,
el cielo de los castrados.

Tengo una intensa confusión
entre la llama de tu alegría
y el escándalo del
más profundo escepticismo.

No quisiera para ti,
te perdieras en los suburbios
del pensamiento inconsciente
que arde,
que hiere,
que pierde y ultraja.

Amor mío,
no quiero que mueras
ni por mí,
ni por nada.

Tengo una confusión
insoluble,
(casi irrevocable)
entre el exilio de tu recuerdo
y la ausente presencia
de tu aliento desalmado,
(casi remendado).