31 de octubre de 2012

Un pedazito de Dulce.

Él es un pronombre personal.
Pero Él, era tan impersonal que ni su sombra le pertenecía, ni su corazón por él latía, era desincronizado, desarraigado y retórico… de esos personajes que padecen bruxismo entre una palabra y la otra, esos que, no dejan pausas entre una frase y otra, una más ó menos mutilante que la otra, una más ó menos encantadora que la otra.

Él era de esas bocas imparables, que aún calladas y selladas, hablaban a borbotones, a encantadores borbotones que salpicaban trozitos sonrisas articuladas.

Las palabras de su boca volaban a 1000pies por segundo, todo era perfecto, todo era impersonal, hubiese sido la caza perfecta para las depredadoras sin escrúpulos pero su magia brillaba, su aroma encandilaba, su impersonalidad mataba todo rastro que sobrepasara la brecha impuesta por la energía de la risa, y el socavado sin-deseo de sus pupilas.


Era él, calor perfecto para derretir un tempano de tristeza de millones de épocas. No estaba loco pero desataba las cuerdas de vez en cuando, yo no escribo ensayos, pero me sabe bien el plan de aprender a hablar de él tan lejano a su pronombre, de parafrasear su impersonalidad hasta gastármela toda de la memoria.

Era sin tiempo que le arrugara la sonrisa, sin sudor que acobardase sus manos, sin polvos que le destiñeran ni su mirada más desenfocada. A veces parece que la gente brilla, pero él encandila, él daba ceguera temporal, una ceguera donde hasta la oscuridad era reluciente, donde nada podía estar demasiado denso ni demasiado tenso.

Él intenta ser pronombre, él intenta atribuir demasiada posesión. Él no debería calificarse entre los personales. Cuando uno no sabe como llamarles, termina cayendo en el agujero negro de la personalidad mediada por unas sílabas frías, cortas e incluso sin gracia pero, no es suficiente.

Ni siquiera sé quién fue, y tampoco si pretendió ser. Si, lo inesperado no espera por ser concebido, sólo pasa, te pisa, te muerde, te besa, te saca del hoyo y te llena otros… Si, así funciona a veces, es irrelevante clasificar, a veces ganan unos y pierden otros; A las chicas nos gustan que pierdan, que sean acusados, que se mutilen a veces, que sepan que las espinas rompen, pero que las cicatrices no se borran ni se maquillan: se usan, se muestran, se deletrean y se recuerdan.



24 de octubre de 2012


La muerte es como un frío que arde, que quema y mutila, que deja en pausa hasta las lágrimas.
Un frío perpétuo que seca la saliva, el frío impávido de la muerte...
La batalla ganada aveces, otras... sólo una pérdida llena de negro,
de flores de muerto,
de cigarros desesperados,
de lágrimas aturdidas,
de palabras que no salen de una boca seca
y ya tan muerta..

18 de octubre de 2012

Juntando Hebras.

Antes fue ayer,
cuando el cielo era decolorado,
acabado,
deshilachado
por el amor desenamorado.

Antes, fue un día con Luna,
una noche con Sol,
como un frío que calcina,
y un calor que congela,
como esa mirada tan insensata,
miradas de ayer,
besos sin sabor, sin aliento de querer ser perpétuos.

Antes, fue ayer,
cuando la fusión entre la mala práxis de verte ausente y creerte presente eran la musa que movían las costuras de mis faldas insulsas,
eran la misma orden ejecutada por el mismo eslavón,
el mismo acusado, continuamente castrado.
Yo.

Antes, fue el vestigio de que ayer entre ausentes,
me creí presente,
que desteñí mis colores con el polvo,
que me vestí insensata, intentando enfocar una mirada que mutilara el dolor,
que me mutilara del ayer que ni siquiera pretendía entender.

Antes, fue el presagio que pintó mi sonrisa de carcajadas,
antes fue el presagio de esta risa inacabable,
de estas letras sin salidas,
de esta magia conspicua.

12 de octubre de 2012

Por los clavos de Cristo.

Erase una vez una grulla de papel, que mierda de grulla! ésta insensatez de jugar entre sobrios adormecidos no me deja plegar, no me deja volar entre la locura que creí haber creado tan desenfrenada.

Tengo un dedo mocho, una palabra en la cabeza, unas cuantas atragantadas a media garganta y una mentira en la lengua, carcomiendo los centros sensitivos que sobresaltan cada vez que tu recuerdo me muerde la cabeza...

¿Qué podría ser más espasmódico que la compasión sin pasión y el amor de alas mutiladas,
que más espasmódico que El No-Amor?

Erase una vez un estrato en el que volaba antes de Ser, antes de estar enamorada de las horas solitarias y las veces en la que ningún recuerdo podría ser el vestigio de una frustración mutable pero, que mierda las veces!

Esto del presente me suena exquisito, me suena sin ruido, tan despacio que podría bailarlo, tan suave que podría repetirle cien veces y aún así seguiría presente, discutiendo entre la grulla y la insensatez de querer tener los labios rotos y no al rojo, a nivel de taquicardia emocional, a nivel de...





Me estoy perdiendo entre la dimensión de mis redes neuronales y la reciprocidad de querer un tanto más que "Estar"....

5 de octubre de 2012

Inefable.


Es inspirador ver como se abren las letras,
como saltan las cuartillas.

Es inspirador ver como se cierran las bocas por la noche, 
como sangran las cicatrices, 
por las noches 
es inspirador ver como gritan los ojos que buscan con sed
algo que ver, 
algo que apreciar, 
que no hable,
que no aturda,
que no contamine la armonía de las mudas caricias.

Es inspirador escuchar como susurran las manos
 detrás del follaje invisible de los besos, 
saltando de costura a poros, 
de poros a labios rotos, 
de labios rotos a esa cuerda taciturna
donde mueren los pensamientos, 
donde se reviven entre recuerdos.

Es la noche inspiradora de toda solitaria lluviosa, 
mojada y eternizada por las teclas que si no hablan
 estallan en la cabeza vestigios de tiempos muertos, 
de tiempos prisioneros a destiempos 
de besos traicioneros.

Es inspirador ver como se me gastan los segundos esperando que algo me calme esta hemorragia de palabras...