30 de mayo de 2012

Divididos entre Mil vidas

Así somos, 
entre la brecha de la práxis y la mala práxis 
de unas cuantas sinapsis -interrumpidas-




Dislocando cada síntesis en búsqueda de una paráfrasis
perdida, 
escondida en ínfimas y recónditas gotas incoloras,
 inacústicas, insípidas y autoflajelantes.

Así somos cuando morimos por haber vivido, 
cuando comimos de altibajos más profundos, 
de rincones, 
de suburbios podridos, 
de calles y faldas, 
esquinas y palabrerías.

Así somos, de sonrisas remendadas, 
de almas medio quebradas, 
de miradas desajustadas, 
de palabras desgajadas como migajas, 
como desboronadas, como juntadas a rastras.

Somos y venimos con palabras que no terminan de salir, 
que no terminan de huir, 
que se quedan perplejas en la cabeza, 
estancadas en esa maldita brecha.

-Y aunque divididos entre mil vidas, podríamos llegar a ser la misma porquería-

28 de mayo de 2012

Deletreo el Dolor más Imperfecto-

Como un velorio inacabable,
un dolor inextinguible, 
de ese dolor que parte los huesos y quema los sesos.



Dolor viciante y ultrajante que aflora
sin esperar una hora. 

Un dolor punzante, 
que trasciende y arde, 
que cuando llega inmuta posibilidades, 
anula toda certeza dejando en ruinas tantas de esas caricias, 
que huelen a soledad, que saben a mentira.

Es un dueto entre el presente y el ausente, 
ese ausente convaleciente que no termina de huir, 
que se resiste a morir.
que me deja en duelos profundos, amargos, 
e inconcisos, 

De esos duelos que no terminan de morirse en la memoria.
que no dejan de punzar, 
de cortar todo rastro de impecabilidad, 
de acabarme, de penetrarme sin compasión,
de restarle ganas de follarme a la pasión.

Es un dolor existentes sin ganas de ser Inexistente.   


14 de mayo de 2012

Punto y Etc.


Cuando se va la musa, llega el invierno perpetuo,
el invierno inextinguible y seco cuál hoja de otoño pisada, 
extraviada, volada sin rumbo
entre inmundicias de mundos como en el que los susurros viajan más rápido que las palabras, 
corriendo por calles, mordiendo suelas,
comiendo tierra, residuos de arduos días, 
de batallas perdidas, 
de lágrimas recicladas por el papel que reza, 
que grita, 
que recita, 
que muere y vive, 
una y otra vez,
como el carácter recidivante de tus rayas en mis pupilas, 
como las rayas de mi sonrisa dislocada
tatuada por la pertinencia concisa de las dementes que somos ya, 
bastante precisas,
esportilladas por el viento, 
desteñidas por el polvo, 
decoloradas por las falsas patrañas y por el vestigio de que más tarde, 
la musa ausente, 
caminando entre silbidos mudos que deletrean tanta de esta mierda.






Como cuando olvido venir,
casi olvido vivir,

olvido reir imparable,
como de costumbre,
como si la risa quemara,
como si la magia ardiera,
como si riese al mismo tiempo que muriese,
al mismo tiempo que entre destiempos me pierdo,
me consigo,
como si no quisiera parar este presagio de mirar después de caminar,
después de tropezar,
después de ser hoja seca aludida en el invierno ya tan perpetuo.

6 de mayo de 2012

Mayo Escéptico.

Yo también olvidé la importancia,
pero sé improvisar.

Sé donde quedarme, sé como averiarme.

Puedo jurárme y no perderme,
no por ésta noche, no con este trago de amargos,
ni con estas manos encendidas,
ni con esa boca tuya tan distraída,
ni aunque tus dientes muerdan mis ojos,
ni aunque tus ojos me entren en las faldas tan desenamoradas,
ni aunque la noche se hiciera más larga y en pausas,
por está noche sólo traigo una sonrisa dislocada.

Yo también me perdí en la incongruencia,
en la mala práxis,
entre la nube más sólida,
entre la mentira más verdadera y entre las braguetas más imperfectas.

Me perdí con un temblor en las ganas,
con las manos sudadas y unos labios ya no tan averiados.