26 de marzo de 2012

Si tenemos deudas apuntasela a las dudas,
si no tenemos dudas,
mejor cancelemos las deudas.

23 de marzo de 2012


Entre la mala-praxis de:
Verte venir -y aún así- dejarte Vivir.


21 de marzo de 2012

de Impulsos Compulsivos.

Cuando siento éste impulso de averiarme, 
de perderme, esconderme, fundirme, comerme y vomitarme entera, enterita.




Cuando siento esta alusiva repulsión siempre me salva un brazo, 

el mismo brazo que suelta la cuerda,

que me hace parecer una de ellas, 

como una sobria y no como ésta boca, 

que me emborracha, que me ahoga, que me entrega, 

que me traiciona como cuando no estás,
como cuando mis ganas se desbordan por las faldas, 
-y aún sigues sin estar-

Cuando me consigo, me quedo inmóvil,
como inmutable, esperando que algo más me salve, 
esperando que mis piernas azoten el piso que en mi cabeza se ve tan difuso.

Cuando siento éste impulso,
si, 
éste maldito impulso, 
me pierdo y me consigo sola, 
solita, ultrajada, botando miel de veneno, 
dulzura envenenada y bastante desquiciada.

A veces cuando me pierdo, 
me quedo sentada, frustrada, muerta ó ausente, quién sabe...
A veces cuando me pierdo, 
me quedo en nada, 
buscándole la métrica a la locura
y haciendo de ella algo como ésta sombría poesía.


17 de marzo de 2012

Desbocada.


Como cuando se abandonan las ganas al silencio, 
cuando Marzo pasa a destiempos, 
“Como el lentísimo paso de Agosto a Septiembre”
Como acabando el cuento una y otra vez, 
ese guión inconcluso, esa actuación obtusa, 
desgastada, agotada de hablar, abstinente de jugar al presente.
Como cuando floto en la gloria y olvido venir, 
olvido bajar, olvido escribir…
Parecido a ese día que se repite, 
una y otra vez, 
como el monólogo que rezo cada vez que tu boca de fresa, 
tus manos de seda, tus ganas frenéticas,
como cuando me averíe en el exiguo recuento de esos bastardos besos, 
de esas noches a rastras, 
de dermis y pupilas,
de miosis y un escándalo del corazón,
de escándalos sin razón, 
de mordiscos en los brazos,
 como éste brazo que escribe, 
que me trae de allá, a donde no debería pasar. 
Esos brazos y esas manos que me rescatan las palabras  que no sé pronunciar, 
palabras que no sé hablar, 
que no me salen más allá del paladar, 
que mutan a un párrafo donde el lascivio es más que la dosis de mi alivio. 





Desbocada por el frío de tu prisa en mi sonrisa.


15 de marzo de 2012

B de BuenBrillo.

Brillar: "Emitir Luz propia ó Reflejada"

Brillo: por los que se han quedado enterrados en la memoria.
Brillo: porque el Sol me ha calentado los sesos después de haberme quemado los huesos.
Brillo después de que el polvo me ha desteñido.
Brillo sin reproche, sin una calada más profunda que esa de estar bajo tus fundas <3.
Brillo por si sólo mi lucesita es la que me acompaña en noches de tantas patrañas.
Brillo: por los que dejaron de brillar, y por los colocados que atenúan con sólo mirar.
Brillo porque tengo que brillar.
Brillo: con todas las cicatrices y las rayas en mi vida ya tatuadas.
Brillo con tinta ó sin tinta.
Brillo en Mayúscula y con puntos suspensivos.

Brillo con rayitos, después de haber sido desnutrida, después de haber sido destruida,
después de haberme creído una PseudoHeroína.

Brillo con delirios y suspiros,
Brillo para que brilles comingo cuando mi sonrisa dislocada, cuando tu mirada desenfocada,
Cuando tus besos en mis dedos, cuando tu piernas en mis ganas.

B.R.I.L.L.A.N.D.O-A.N.D.O.

8 de marzo de 2012

Insuficiente-mente.

Como desteñida por el polvo, y decolorada por las sábanas...


Me he averiado,
me he terminado,
me he gastado los labios,
me he fumado las ganas,
me he olido los colores,
he huido,
he corrido y me he encontrado.

Me he quedado en el abismo pasional,
en el sitio que nunca quise estar,
donde éste brazo ya no escribe,
ya no piensa, sólo grita, muerde,
gime, piensa y se traba.

Me he quedado en labios rotos,
mordidos por las ganas,
perdidos en las tenues excusas que a las Musas, ya no les seduce,
no les irrumpe,
no les devuelve lo perdido,
lo roto,
lo acabado,
lo decolorado por el tiempo y desteñido por las palabras...

Éste brazo que ya no escribe,
estos labios que ya no dicen,
estas ganas tatuadas que tengo bajo mis faldas,
esas cosas que me hacen escribir más de la misma mierda aún sabiendome debajo de ella.

Me he averiado en el límite inexistente entre mis abismos pasionales y nuestros encuentros carnales.

6 de marzo de 2012

Deuterofobia.

En Lunes como éste, prometo no amar el Martes siguiente.



Juego a morirme por dentro,
a ponerlo todo de color tenue intenso,
a pensar que te quiero mordiendo con esos dientes impacientes,
besando con esos labios excitados,
mirando con esa cara sensata,
tocando con esas manos desenfrenadas.

Juego a sonreírle al viento cuando tus besos son como anzuelos,
que pinchan, que rompen,
que me corren,
que mojan mis pasiones,
y secan mis tentaciones.

Juego a ser pasional
y a crear una distancia abismal,
entre lo tuyo, entre lo mío aún cuando me llenas el agujerito
suave, suavecito...

Juego a estar anclada a tu mirada,
a estar clavada en tus piernas cuando mis ganas las sujetan,
cuando mis palabras se atoran y el gemido de mis ojos ensordece tus pupilas enamoradas,
como enfocadas en mis caderas sudadas.

Juego a creerte por si el Lunes se asoma y el Martes no es ya tan emocionante.

Juego a querer de ti, a querer tus labios rotos, tus manos gastadas,
tus piernas que amarran y tus ganas que me acaban,
que mojan y derriten los espasmos que yacían antes congelados.