19 de diciembre de 2012


Cómo ha cambiado el tiempo -decía un recóndito tercio de mi corteza cerebral a destiempos-, ha cambiado su traje mutilante pero ha olvidado desechar sus agujas desincronizadas, esas que pierden, que atrapan y ultrajan, que apresuran la vida, que asumen con extensa propiedad que este preciso momendo debe acabar.

Cómo ha ido pasando el pasado, apenas lo recordaba a mi lado y recuerdo también, como por la esquinita del ojo le huían mis pupilas.

¿Cómo es que ha pasado ese pasado que iba desenfrenado obstruyendo cada herida cicatrizada? recuerdo su pesar como vinagre en la herida, como un golpe profundo en el pecho -directo al esternón-, como queriendo partirme el corazón, como queriendo apresar todo lo que mi boca sedienta pretendía parafrasear.

Tiempo, es la prisión infalible y el responsable de esos viajes estelares de donde has de aterrizar -quizás- con un ala mutilada. Tiempo es el inevitable trago amargo de quién vive preso en sus límites consecuentes, de quien entrega su memoria a la inconsciencia de tenerle siempre tan presente.Es un mercenario que hace de cada cuál un pobre vicario, adormecido al ritmo de su inamovible ticktack, adormecidos con su aliento a futuro...Si, el futuro, ese conjuro prematuro!

Intento recordar más, pero he de escapar de ese cárcel, he de salir flotando con la energía de mis pupilas clavadas en la brisa desenfrenada que sopla a veces tan fuerte y otras veces, sin aliento, como si en su garganta hubiese un pedazo de palabra atravesada.

Así me voy de tí, recuerdo, para no mirarte tan ausente contemplándote en mi presente, despilfarrándome gota a gota en ese conspícuo abismo del recuerdo imparable.
-Cambiando olvidos por memorias, coleccionando memorias en lo más puro de mi olvido-




13 de diciembre de 2012

He decidido tragarme el amargo
suspirar más dulce
anular el recuerdo
sumergirme en el sin-saber.

(He decidido hacer caso omiso
mientras se me estrellan los dientes en el piso).

Sin embargo, respiro un aire malévolo
respiro el presagio de la deslealtad,
exudo el vestigio de un amor con frenos,
de un amor que nunca tuvo alas,
ese amor mutilado del que huí,
al que nunca pertenecí.

Fui en vano, si.

Me reduje hasta romper mis pedazos,
me aletargué hasta quedar inmutable,
como muerta entre los segundos
insensible ante estímulos,
saciada de la perfecta nada.

¡Pero qué paupérrima Señorita!
¡Ha desligado usted su velocidad de su capacidad... de Amar!

Si... me hice un punto rodeada de un millón de puntos suspensivos.




7 de diciembre de 2012



Escudriñé en lo más profundo,
sigilosa sentí como me ahogaba
en pausas sentí como me disipaba...

Escudriñé y socavé en el silencio
me enamoré de su desenfoque terminal,
me hice adicta a su silueta de soledad.

Escudriñé el imperturbable silencio y ahí me encuentro,
ahí me pierdo,
ahí me consigo desnuda,
flotante,
coloreada y en tensas calmas.

Esta quietud tan inerte,
confusa,
indefensa quietud que hace de mí
ese pedazo que nunca sonrió en ti,
que hace de mí
lo que siempre vi desteñido en ti.

Me abandoné a la calma,
me abandoné al sin-sabor del olvido
vomité el recuerdo!
renuncie a los viajes sobre el tiempo.


El pasado se presenta pesado y el futuro es un conjuro prematuro.

17 de noviembre de 2012

Tenía un amargo sin sabor en las pupilas,
escribir en presente ya me mutila.

Hablar sin voz es tan exhaustivo como el Adiós terminal que me partió en dos,
en dos pedazo asimétricos
y delimitados por la nostalgia de saborear entre mis brazos,
el presagio del último abrazo.

Corría principios de año,
y sentía que un siglo me había pisoteado,
hablar en pasado es el vestigio de que en mi presente,
aún no existen ausentes
y que las manos temblorosas aún piensan en escasas risas.

Sonaban a veces, como fragmento de silencio a intervalos de olvido,
era una melodía bastante divina, ¿Será que voy a bailarme la vida?
hablar en futuro, resulta un conjuro prematuro , mejor.. me quedo trás el rastro del último soneto.



31 de octubre de 2012

Un pedazito de Dulce.

Él es un pronombre personal.
Pero Él, era tan impersonal que ni su sombra le pertenecía, ni su corazón por él latía, era desincronizado, desarraigado y retórico… de esos personajes que padecen bruxismo entre una palabra y la otra, esos que, no dejan pausas entre una frase y otra, una más ó menos mutilante que la otra, una más ó menos encantadora que la otra.

Él era de esas bocas imparables, que aún calladas y selladas, hablaban a borbotones, a encantadores borbotones que salpicaban trozitos sonrisas articuladas.

Las palabras de su boca volaban a 1000pies por segundo, todo era perfecto, todo era impersonal, hubiese sido la caza perfecta para las depredadoras sin escrúpulos pero su magia brillaba, su aroma encandilaba, su impersonalidad mataba todo rastro que sobrepasara la brecha impuesta por la energía de la risa, y el socavado sin-deseo de sus pupilas.


Era él, calor perfecto para derretir un tempano de tristeza de millones de épocas. No estaba loco pero desataba las cuerdas de vez en cuando, yo no escribo ensayos, pero me sabe bien el plan de aprender a hablar de él tan lejano a su pronombre, de parafrasear su impersonalidad hasta gastármela toda de la memoria.

Era sin tiempo que le arrugara la sonrisa, sin sudor que acobardase sus manos, sin polvos que le destiñeran ni su mirada más desenfocada. A veces parece que la gente brilla, pero él encandila, él daba ceguera temporal, una ceguera donde hasta la oscuridad era reluciente, donde nada podía estar demasiado denso ni demasiado tenso.

Él intenta ser pronombre, él intenta atribuir demasiada posesión. Él no debería calificarse entre los personales. Cuando uno no sabe como llamarles, termina cayendo en el agujero negro de la personalidad mediada por unas sílabas frías, cortas e incluso sin gracia pero, no es suficiente.

Ni siquiera sé quién fue, y tampoco si pretendió ser. Si, lo inesperado no espera por ser concebido, sólo pasa, te pisa, te muerde, te besa, te saca del hoyo y te llena otros… Si, así funciona a veces, es irrelevante clasificar, a veces ganan unos y pierden otros; A las chicas nos gustan que pierdan, que sean acusados, que se mutilen a veces, que sepan que las espinas rompen, pero que las cicatrices no se borran ni se maquillan: se usan, se muestran, se deletrean y se recuerdan.



24 de octubre de 2012


La muerte es como un frío que arde, que quema y mutila, que deja en pausa hasta las lágrimas.
Un frío perpétuo que seca la saliva, el frío impávido de la muerte...
La batalla ganada aveces, otras... sólo una pérdida llena de negro,
de flores de muerto,
de cigarros desesperados,
de lágrimas aturdidas,
de palabras que no salen de una boca seca
y ya tan muerta..

18 de octubre de 2012

Juntando Hebras.

Antes fue ayer,
cuando el cielo era decolorado,
acabado,
deshilachado
por el amor desenamorado.

Antes, fue un día con Luna,
una noche con Sol,
como un frío que calcina,
y un calor que congela,
como esa mirada tan insensata,
miradas de ayer,
besos sin sabor, sin aliento de querer ser perpétuos.

Antes, fue ayer,
cuando la fusión entre la mala práxis de verte ausente y creerte presente eran la musa que movían las costuras de mis faldas insulsas,
eran la misma orden ejecutada por el mismo eslavón,
el mismo acusado, continuamente castrado.
Yo.

Antes, fue el vestigio de que ayer entre ausentes,
me creí presente,
que desteñí mis colores con el polvo,
que me vestí insensata, intentando enfocar una mirada que mutilara el dolor,
que me mutilara del ayer que ni siquiera pretendía entender.

Antes, fue el presagio que pintó mi sonrisa de carcajadas,
antes fue el presagio de esta risa inacabable,
de estas letras sin salidas,
de esta magia conspicua.

12 de octubre de 2012

Por los clavos de Cristo.

Erase una vez una grulla de papel, que mierda de grulla! ésta insensatez de jugar entre sobrios adormecidos no me deja plegar, no me deja volar entre la locura que creí haber creado tan desenfrenada.

Tengo un dedo mocho, una palabra en la cabeza, unas cuantas atragantadas a media garganta y una mentira en la lengua, carcomiendo los centros sensitivos que sobresaltan cada vez que tu recuerdo me muerde la cabeza...

¿Qué podría ser más espasmódico que la compasión sin pasión y el amor de alas mutiladas,
que más espasmódico que El No-Amor?

Erase una vez un estrato en el que volaba antes de Ser, antes de estar enamorada de las horas solitarias y las veces en la que ningún recuerdo podría ser el vestigio de una frustración mutable pero, que mierda las veces!

Esto del presente me suena exquisito, me suena sin ruido, tan despacio que podría bailarlo, tan suave que podría repetirle cien veces y aún así seguiría presente, discutiendo entre la grulla y la insensatez de querer tener los labios rotos y no al rojo, a nivel de taquicardia emocional, a nivel de...





Me estoy perdiendo entre la dimensión de mis redes neuronales y la reciprocidad de querer un tanto más que "Estar"....

5 de octubre de 2012

Inefable.


Es inspirador ver como se abren las letras,
como saltan las cuartillas.

Es inspirador ver como se cierran las bocas por la noche, 
como sangran las cicatrices, 
por las noches 
es inspirador ver como gritan los ojos que buscan con sed
algo que ver, 
algo que apreciar, 
que no hable,
que no aturda,
que no contamine la armonía de las mudas caricias.

Es inspirador escuchar como susurran las manos
 detrás del follaje invisible de los besos, 
saltando de costura a poros, 
de poros a labios rotos, 
de labios rotos a esa cuerda taciturna
donde mueren los pensamientos, 
donde se reviven entre recuerdos.

Es la noche inspiradora de toda solitaria lluviosa, 
mojada y eternizada por las teclas que si no hablan
 estallan en la cabeza vestigios de tiempos muertos, 
de tiempos prisioneros a destiempos 
de besos traicioneros.

Es inspirador ver como se me gastan los segundos esperando que algo me calme esta hemorragia de palabras...

29 de septiembre de 2012

Septiembre Pleomórfico-

He llegado a un desacuerdo perpetuo entre mis pupilas y la mierda que suspiran,
entre mis oídos y las sandeces que vuelan en el aire
esperando ser escuchadas, como desesperadas por ser ayudadas.
En desacuerdo entre mi boca rota y seca que habla entre sordos
y mutila sin querer, aunque con todo el sentido de Ser.

Harta de estar presente entre ausentes,
agotada de ser confundida y tergiversada,
de ser en tu cabeza la maraña que no soy,
de ser en tus manos la escultura que no soy,
de pertenecer a una selva sexual y carnal
de pertenecer a lo que no pretendo ni entender.

No soporto el Amor que vuela,
el amor que huye para no ser amor,
el amor sometido.


Harta del amor inexistente,

del amor como una puta tergiversada por las condiciones de sábanas y camas sudadas,
no soporto el amor follado, sepultado y olvidado.

Estoy harta de los objetivos difusos, propuestos por obtusos,
que el objetivo sea la cópula,
que la cópula sea el sabor de la gloria,
que la gloria esté limitada y ya tan castrada.

Harta de la penalización de la sinceridad,
del castigo y exclusión a los impávidos que se les chorrea la verdad por la esquinita de los labios,
de tener que curarte de los ataques de tu lengua insípida y castrada de toda realidad,
de tener que escuchar a tantos rebuscados ebrios,
a tantos estúpidos que creyeron dejar de serlo a cambio de un lienzo.

No pienso correr más rápido.

Quiero quedarme atrás,
ser la última entre tantos que quieren ser primeros,
quiero flotar entre nubes cortadas y cielos remendados,
quiero quedarme en última fila observando el espectáculo Humanoide,
quiero extirpar cada pedazo de tu inútil abrazo sin amor,
voy a arrancarme cada espora de de mis labios, de tus besos aburridos y amargos, 
desenamorados y arrastrados por el sabor del miedo.

Quiero quedarme atrás, no me quiero cansar, no quiero correr rápido entre tantas bestias que compiten por estar libres, que compiten por llegar, y olvidan Ser.

17 de septiembre de 2012

Disociada-

Matenme  en esta noche silenciosa de grillos mudos y guitarras desenfrenadas,
de letras violadoras, de bocas secas y miradas deshidratadas. 



Aniquilenme que no soy yo -decía una esquina de esas ya tan mías, tan dolidas- 
soy mi demonio más indeleble,
mi tinta más desteñida,
esa que traga mil lineas y vomita menos de una cuadrilla.

Torturenme la lengua que se calla lo que mis dedos piensan,
quitenme los dientes que mastican las frases que afuera no son ya nada ágiles,
son como calcinadas por la saliva, asesinadas por el viento,
ensordecidas en tus oídos,
congeladas por el frío de saberme en este cospìcuo delirio.

Soy el vestigio de que mis ojos están sordos,
de que mi boca ebria no entiende cuando la besas.

Matenme por favor, estoy disociada.

Ahorquenme la cabeza que ya no entiende ni lo que piensa.

Esto de escribir es despertar demonios,
y antes que huir,
prefiero hacerles una cama de aguja
donde esas punzadas tan profundas los entierre como siempre
ahogados, desangrados, disociados.

8 de septiembre de 2012

Un fragmento Hambriento.


Como un vacío inmutable atiborrado de ínfimas sonrisas que quedan cuando la prisa ya no cautiva...

Voy rompiendo labios, coleccionando hipotálamos, 
alertando que esta belleza es un abismo inconcluso
 y que tus pupilas son una dulzura perpetua que me calan, 
que me violan, que me ultrajan y que no matan.

Voy advirtiendo a mis adentros que no es esto más que un espamosdico grito sin eco, 
un grito seco y deshidratado de tantos besos gastados que paseaban junto a dedos inquietos
y sonrisas conspicuas desesperadas
como las paupérrimas poesías dolidas.




30 de agosto de 2012

¿Donde me tiraron?
-Donde los humanoides alertagados se convierten en puntos, rodeados de millones de puntos suspensivos...

28 de agosto de 2012

Agosto Camina sin Prisa.

Desde la recóndita maraña de las letras mudas,
de las palabras atoradas,
desde el rincón de mis manos,
de los dedos que arden,
de las bocas secas,
de las miradas espasmódicas,
desde las palabras repetidas y el violento círculo del deseo.

Desde la esquina de un putefrácta conexión sináptica,
pude hallarme averiada, 
intangible e inmutable.

Pude conseguirme, pero he de abandonarme,
sé cuando encontrarme, 
sé como destruir todo al paso de los desolados 
ó como revivir al ritmo de este conspicuo abismo.

Desde la hambrienta sensación de creerme condenada, 
hasta el más glorioso sin sabor de estos destellos divagantes pude verme al final
tan sonriente e inacabablemente desvariante.

24 de agosto de 2012


-Sólo el que conozca la locura
es digno de mi cordura-




J.

7 de agosto de 2012

Averiada en el Ayer del Hoy.

Se necesita imaginación para creerse un sobrio perfecto.
Imaginación ó resignación
para aguantarse el frío congelando los detellos del pensamiento.




¿Quién sabe lo que se necesita para lanzarse al vacío de este abismo conspicúo de muertos jugando a vivos?

El viento grita por las rejas y yo tan perpleja,
con los dedos en llamas, 
con la lluvia de mis ojos en los párpados 
y la sonrisa quebrantada,
imaginando que tal ves el sol ardía,
que esa bola gigante podría alisarme las arrugas
que las lágrimas después de tus palabras,
en mi cara ultrajada 
ya bastante cansada.

Se necesita compañía que arrope
ó  imaginación impávida que acongoje, ¿Quién sabe?

Aquí nadie entiende la película que protagoniza hasta que se la imagina, 
hasta que la dramatiza
en escenarios siempre tan cambiantes,
con guiones imparables 
entre personajes mutilantes, aturdentes e inacabables.

Hay que imaginarse vivo para creerse las cicatrices, 
para verlas sangrar,
para escucharlas gritar.

Hay que imaginarse en tiempos desvariantes
para no sorprenderse de las paupérrimas existencias que mutilan sin anestesia.

30 de julio de 2012

un Ensayo prematuro.

Me gusta cuando la incongruencia se viste de gala, como el deseo de escapar dentro de la conspicua sobriedad. El pretender ser sin saber todo lo que somos, lo que hemos perdido, lo que hemos besado y acabado. Me apasionan los rotos, los acogidos por el silencio, los mutilados por la ebriedad, los enamorados de la soledad y sus altibajos de amante perfecta, de esas frívolas que prefieren morir antes huir. Me gustan los guerreros con el ceño fruncido, con los labios secos e impávidos, con las pupilas enfocadas en el viento que les arrastra las avaricias. Me gustan remendados y cosidos sin anestesia, como con sus cabos bien atados a las patas de sus camas en llamas. No soporto al sobrio espasmódico, al que se revuelca entre su aburrimiento de querer ser auténtico, me gustan difusos, sueltos en el limbo de la curiosidad perpetua con una seña ambiguedad perfecta entre la locura y la sobriedad. Me gustan los apresados por la verdad, los condenados a la raza de los acusados, los que esconden su película detrás de sus ojos quebrados, esos tipos rotos que saborean el ácido de sus palabras antes de soltarlas a la interpérie de un mundo el que todos los demás apéndices parecen como repetidos en serie.

Arrastrada por el Viento.

Tengo entradas sin contar, 
cicatrices sin sellar como recidivantes y sangrantes, 
orgasmos sin acabar y miradas sin enfocar.






Tengo intensidad inacabable,
sonrisas rotas irreparables,
dedos que arden, ultrajantes,
que me acarician hasta el fondo,
que me teclean,
dedos que me corren a mil por tecla,
haciendo poesía insulsa,
como arrastrada por el viento,
pisoteada por la sombra,
como amargada de locura,
diluida entre abismos conspicuos,
acabada de tantas putas sábanas y musas sin faldas.


Tengo un cortocircuito entre lo que quiero y lo que necesito,
entre tu bragueta y mi sueño,
como un corto entre tantos circuitos que aún ni termino.


Parezco de dolores,
y me apasionan los sabores,
parezco de ruidos,
y soy un silencio aniquilante,
un sonido inconcluso,
un viento despilfarrando su aliento,
como el aire mutilante que se traga las palabras antes de ser escuchadas.

18 de julio de 2012

Escribo desteñida y con labios rotos, 
con las faldas descosidas y en la cabeza una falacia sin salida.
Con el ruido de las máquinas, 
con el vaivén de la ciudad,
con el desespero de la soledad penetrándome las ganas, 
con el silencio de mis dedos llorando dramáticos en el teclado.



Escribo para aniquilarte, 
para ahogarte entre letras, para morderte la sonrisa, 
para despegarte de mi lengua ya tan seca, 
tan insípida, 
tan contaminada de mentiras, 
tan espasmódica para articular, pero tan perra para besar.

Escribo cuando me sudan las cicatrices, 
cuando me grita la sangre que coagulé cuando me descosieron poro a poro.
Escribo sin lágrimas, 
escribo con prisa, 
escribo con el lagrimal seco y las falanges corriendo a mil por tecla.

13 de julio de 2012

Voy Invisible.


Arrastrándome en el silencio del cospicúo abismo,
buscando una mirada, ya no tan dramática, 
no tan condenada, 
no tan desteñida por el polvo, ni olvidada entre caladas.
                      

¿Qué, tus ojos no llegan hasta el fondo?
qué no ves que éste desastre es un verdadero talento,
un inextinguible invierno congelándome los huesos,
matándome los sesos,
quemando todo rastro de ese inútil deseo.

Voy equivoca buscando un pretexto para hundirme en el cielo de los castrados,
en el cielo de la raza de los acusados,
de los que huyeron de la pasión sin compasión,
de esos dislocados que parecen estar siempre condenados,
con destinos rotos,
con los labios gastados y palabras cansadas,
con cicatrices sangrantes e inacabables.

Voy invisible, transparente e irreversible buscando lo que me cure,
que me quite la condena de escribir,
que me saque las palabras atoradas en la garganta,
que pesan, que queman, que arden,
que huyen de mi boca, que me asfixian la lengua,
y me convierte en letras. 


10 de julio de 2012

Y si me perdí


 fue para ir a encontrarme. 


26 de junio de 2012


Yo no vivo, Yo ardo.
yo no lloro, yo lluevo, 
yo no escribo, yo destilo, 
Y así todo, todo el tiempo.

-Anónimo-

22 de junio de 2012

Migajas-

Buscaban medirte entre palabras, 
dormirte entre besos, 
atiborrarte con mentiras insípidas,
mentiras inexpertas, 
mentiras de una boca sin saliva.




Buscaron tantos regalarte el cielo,
sin saber que ardías en el infierno
que te pudrías en sus suburbios,
que nada nunca pudo ser más inconcluso,
que las caricias no llenan,
que el vacío se acrecienta,
te ultraja,
te derriba,
te gasta, te acaba y te sostiene ahí,
tan perpleja,
tan acusada y congelada.

Quisieron tantos tenerte,
pensarte y follarte,
sin darse cuenta de que ardías nena,
de que morías paulatinamente entre límites inexistentes.

J-

30 de mayo de 2012

Divididos entre Mil vidas

Así somos, 
entre la brecha de la práxis y la mala práxis 
de unas cuantas sinapsis -interrumpidas-




Dislocando cada síntesis en búsqueda de una paráfrasis
perdida, 
escondida en ínfimas y recónditas gotas incoloras,
 inacústicas, insípidas y autoflajelantes.

Así somos cuando morimos por haber vivido, 
cuando comimos de altibajos más profundos, 
de rincones, 
de suburbios podridos, 
de calles y faldas, 
esquinas y palabrerías.

Así somos, de sonrisas remendadas, 
de almas medio quebradas, 
de miradas desajustadas, 
de palabras desgajadas como migajas, 
como desboronadas, como juntadas a rastras.

Somos y venimos con palabras que no terminan de salir, 
que no terminan de huir, 
que se quedan perplejas en la cabeza, 
estancadas en esa maldita brecha.

-Y aunque divididos entre mil vidas, podríamos llegar a ser la misma porquería-

28 de mayo de 2012

Deletreo el Dolor más Imperfecto-

Como un velorio inacabable,
un dolor inextinguible, 
de ese dolor que parte los huesos y quema los sesos.



Dolor viciante y ultrajante que aflora
sin esperar una hora. 

Un dolor punzante, 
que trasciende y arde, 
que cuando llega inmuta posibilidades, 
anula toda certeza dejando en ruinas tantas de esas caricias, 
que huelen a soledad, que saben a mentira.

Es un dueto entre el presente y el ausente, 
ese ausente convaleciente que no termina de huir, 
que se resiste a morir.
que me deja en duelos profundos, amargos, 
e inconcisos, 

De esos duelos que no terminan de morirse en la memoria.
que no dejan de punzar, 
de cortar todo rastro de impecabilidad, 
de acabarme, de penetrarme sin compasión,
de restarle ganas de follarme a la pasión.

Es un dolor existentes sin ganas de ser Inexistente.   


14 de mayo de 2012

Punto y Etc.


Cuando se va la musa, llega el invierno perpetuo,
el invierno inextinguible y seco cuál hoja de otoño pisada, 
extraviada, volada sin rumbo
entre inmundicias de mundos como en el que los susurros viajan más rápido que las palabras, 
corriendo por calles, mordiendo suelas,
comiendo tierra, residuos de arduos días, 
de batallas perdidas, 
de lágrimas recicladas por el papel que reza, 
que grita, 
que recita, 
que muere y vive, 
una y otra vez,
como el carácter recidivante de tus rayas en mis pupilas, 
como las rayas de mi sonrisa dislocada
tatuada por la pertinencia concisa de las dementes que somos ya, 
bastante precisas,
esportilladas por el viento, 
desteñidas por el polvo, 
decoloradas por las falsas patrañas y por el vestigio de que más tarde, 
la musa ausente, 
caminando entre silbidos mudos que deletrean tanta de esta mierda.






Como cuando olvido venir,
casi olvido vivir,

olvido reir imparable,
como de costumbre,
como si la risa quemara,
como si la magia ardiera,
como si riese al mismo tiempo que muriese,
al mismo tiempo que entre destiempos me pierdo,
me consigo,
como si no quisiera parar este presagio de mirar después de caminar,
después de tropezar,
después de ser hoja seca aludida en el invierno ya tan perpetuo.

6 de mayo de 2012

Mayo Escéptico.

Yo también olvidé la importancia,
pero sé improvisar.

Sé donde quedarme, sé como averiarme.

Puedo jurárme y no perderme,
no por ésta noche, no con este trago de amargos,
ni con estas manos encendidas,
ni con esa boca tuya tan distraída,
ni aunque tus dientes muerdan mis ojos,
ni aunque tus ojos me entren en las faldas tan desenamoradas,
ni aunque la noche se hiciera más larga y en pausas,
por está noche sólo traigo una sonrisa dislocada.

Yo también me perdí en la incongruencia,
en la mala práxis,
entre la nube más sólida,
entre la mentira más verdadera y entre las braguetas más imperfectas.

Me perdí con un temblor en las ganas,
con las manos sudadas y unos labios ya no tan averiados.





27 de abril de 2012

No me interesa mucho lo que pueda pasar, excepto, que no pase nada que enrolle más las marañas de estas hebras deshilachadas-

25 de abril de 2012

Como el Shock Neuronal de un Homicida Ipsofacto-

Me levanté con el sabor de la noche en la saliva
con los labios rotos y deprimidos,
con el sudor de la pesadilla y una tenue asfixia,
con la luna en la cabeza, las manos distraídas
y el olor de polvo de aquellos tiempos "conspicúos".

Me levanté a rastras después de contar las rayas,
me hice una maraña entre todo la patraña ya pasada;
pude recordar entre volar y pseudo caminar.

Me quedé en el temblor de las piernas,
con el caballo en la cabeza y las sombras obtusas.

Me quede en el límite de la locura y me desnudé la cordura,
me fui de mí a velocidad inefable,
a velocidad de cópula altamente erótica,
a velocidad de besos y dedos,
así me fuí,
me hudí,
me perdí.

Me levanté con la fotografía de mi cara Suicida,
y con el vestigio de que las sonrisas se desplomarían como en negros días.



19 de abril de 2012

Rancio.

Tengo una fecha de caducidad, 

que se extiende con besos tibios, tío

y se pudren con esos de lo fríos que pueden hacer de esto un conspicuo abismo. 






Tengo instantes efímeros,
otros tatuados con los ojos de tus labios.

Tengo fecha de caducidad cuando esos dedos presentes no son ya inefables,
esa fecha que cuando me muerdes las rabias,
se adelanta como horas desincronizadas
horas ya no tan lentas como la sorpresa de una mirada ipsofacta,
y una sonrisa ahora ya bastante dislocada.

Tengo palabras remendadas e ineludiblemente,
decisiones mal tomadas,
tomadas sin medir,
tomadas hasta la última gota,
borracha sin cordura como la costura prófuga de mis faldas
cuando saltaba en el lascivio que por ahora, se ha vencido. 

10 de abril de 2012

un Paulatino Desvario-

Llegan tiempos de sangre, de cicatrizes vivas, 
rojas, recidivantes y atorrantes,
de esas profundamente incurables.





En algún momento de esos que van a destiempos
llegan esos tiempos adormecidos,
dopados del vestigio de saber que más tarde nunca pudo ser,
que el presagio y el vestigio son el mismo sin oficio
que quitan y ponen,
como una fuente de suero,

como la necesidad de suero por aquel que está medio muerto
rebuscándose y alimentándose de recuerdos ya medio procaces.


Llegan tiempos,
en los que ser Inefable nunca pudo parecer más amable,

tiempos donde mi sudor de tus poros se ha disipado,
al mismo tiempo que de tu mirada desenfocada me he extraviado.



Tiempos desincronizados,
en los que algunos permanecen como olvidados,

abandonados al recuerdo,
llenos de la miel del veneno anti-recuerdo.


Llegan tiempos que parecian ausentes
aún cuando corrían al lado del presente,
esos tiempos donde la razón no desvaria,
donde las caricias ya no saben a mentira.

26 de marzo de 2012

Si tenemos deudas apuntasela a las dudas,
si no tenemos dudas,
mejor cancelemos las deudas.

23 de marzo de 2012


Entre la mala-praxis de:
Verte venir -y aún así- dejarte Vivir.


21 de marzo de 2012

de Impulsos Compulsivos.

Cuando siento éste impulso de averiarme, 
de perderme, esconderme, fundirme, comerme y vomitarme entera, enterita.




Cuando siento esta alusiva repulsión siempre me salva un brazo, 

el mismo brazo que suelta la cuerda,

que me hace parecer una de ellas, 

como una sobria y no como ésta boca, 

que me emborracha, que me ahoga, que me entrega, 

que me traiciona como cuando no estás,
como cuando mis ganas se desbordan por las faldas, 
-y aún sigues sin estar-

Cuando me consigo, me quedo inmóvil,
como inmutable, esperando que algo más me salve, 
esperando que mis piernas azoten el piso que en mi cabeza se ve tan difuso.

Cuando siento éste impulso,
si, 
éste maldito impulso, 
me pierdo y me consigo sola, 
solita, ultrajada, botando miel de veneno, 
dulzura envenenada y bastante desquiciada.

A veces cuando me pierdo, 
me quedo sentada, frustrada, muerta ó ausente, quién sabe...
A veces cuando me pierdo, 
me quedo en nada, 
buscándole la métrica a la locura
y haciendo de ella algo como ésta sombría poesía.


17 de marzo de 2012

Desbocada.


Como cuando se abandonan las ganas al silencio, 
cuando Marzo pasa a destiempos, 
“Como el lentísimo paso de Agosto a Septiembre”
Como acabando el cuento una y otra vez, 
ese guión inconcluso, esa actuación obtusa, 
desgastada, agotada de hablar, abstinente de jugar al presente.
Como cuando floto en la gloria y olvido venir, 
olvido bajar, olvido escribir…
Parecido a ese día que se repite, 
una y otra vez, 
como el monólogo que rezo cada vez que tu boca de fresa, 
tus manos de seda, tus ganas frenéticas,
como cuando me averíe en el exiguo recuento de esos bastardos besos, 
de esas noches a rastras, 
de dermis y pupilas,
de miosis y un escándalo del corazón,
de escándalos sin razón, 
de mordiscos en los brazos,
 como éste brazo que escribe, 
que me trae de allá, a donde no debería pasar. 
Esos brazos y esas manos que me rescatan las palabras  que no sé pronunciar, 
palabras que no sé hablar, 
que no me salen más allá del paladar, 
que mutan a un párrafo donde el lascivio es más que la dosis de mi alivio. 





Desbocada por el frío de tu prisa en mi sonrisa.


15 de marzo de 2012

B de BuenBrillo.

Brillar: "Emitir Luz propia ó Reflejada"

Brillo: por los que se han quedado enterrados en la memoria.
Brillo: porque el Sol me ha calentado los sesos después de haberme quemado los huesos.
Brillo después de que el polvo me ha desteñido.
Brillo sin reproche, sin una calada más profunda que esa de estar bajo tus fundas <3.
Brillo por si sólo mi lucesita es la que me acompaña en noches de tantas patrañas.
Brillo: por los que dejaron de brillar, y por los colocados que atenúan con sólo mirar.
Brillo porque tengo que brillar.
Brillo: con todas las cicatrices y las rayas en mi vida ya tatuadas.
Brillo con tinta ó sin tinta.
Brillo en Mayúscula y con puntos suspensivos.

Brillo con rayitos, después de haber sido desnutrida, después de haber sido destruida,
después de haberme creído una PseudoHeroína.

Brillo con delirios y suspiros,
Brillo para que brilles comingo cuando mi sonrisa dislocada, cuando tu mirada desenfocada,
Cuando tus besos en mis dedos, cuando tu piernas en mis ganas.

B.R.I.L.L.A.N.D.O-A.N.D.O.

8 de marzo de 2012

Insuficiente-mente.

Como desteñida por el polvo, y decolorada por las sábanas...


Me he averiado,
me he terminado,
me he gastado los labios,
me he fumado las ganas,
me he olido los colores,
he huido,
he corrido y me he encontrado.

Me he quedado en el abismo pasional,
en el sitio que nunca quise estar,
donde éste brazo ya no escribe,
ya no piensa, sólo grita, muerde,
gime, piensa y se traba.

Me he quedado en labios rotos,
mordidos por las ganas,
perdidos en las tenues excusas que a las Musas, ya no les seduce,
no les irrumpe,
no les devuelve lo perdido,
lo roto,
lo acabado,
lo decolorado por el tiempo y desteñido por las palabras...

Éste brazo que ya no escribe,
estos labios que ya no dicen,
estas ganas tatuadas que tengo bajo mis faldas,
esas cosas que me hacen escribir más de la misma mierda aún sabiendome debajo de ella.

Me he averiado en el límite inexistente entre mis abismos pasionales y nuestros encuentros carnales.

6 de marzo de 2012

Deuterofobia.

En Lunes como éste, prometo no amar el Martes siguiente.



Juego a morirme por dentro,
a ponerlo todo de color tenue intenso,
a pensar que te quiero mordiendo con esos dientes impacientes,
besando con esos labios excitados,
mirando con esa cara sensata,
tocando con esas manos desenfrenadas.

Juego a sonreírle al viento cuando tus besos son como anzuelos,
que pinchan, que rompen,
que me corren,
que mojan mis pasiones,
y secan mis tentaciones.

Juego a ser pasional
y a crear una distancia abismal,
entre lo tuyo, entre lo mío aún cuando me llenas el agujerito
suave, suavecito...

Juego a estar anclada a tu mirada,
a estar clavada en tus piernas cuando mis ganas las sujetan,
cuando mis palabras se atoran y el gemido de mis ojos ensordece tus pupilas enamoradas,
como enfocadas en mis caderas sudadas.

Juego a creerte por si el Lunes se asoma y el Martes no es ya tan emocionante.

Juego a querer de ti, a querer tus labios rotos, tus manos gastadas,
tus piernas que amarran y tus ganas que me acaban,
que mojan y derriten los espasmos que yacían antes congelados.

29 de febrero de 2012

Disipando.

"Tengo un breve recuerdo de haberme disipado en el silencio, al mismo tiempo que quería amarrarme de esas manos y salir volando pero, tengo más que un breve recuerdo de haberlo botado por la ventana, de haberlo asesinado y haberme tragado el llanto. Tengo un corto-circuito en el mismo espacio en el que me sentí cansada, agotada, desgatada por haber estado debajo de la mierda y aún, por haber sido parte de ella.
Tengo una serie de puntos -suspensivos, así como infinitos-, puntos en los que no sé donde me hundí, intersecciones en las que floté y humos que mordían pedazos de mi, como dejándome en ruinas, robándome las risas. Nada de esto es lo mismo que poesía pero: Recuerdo el nauseabundo y desarraigado mirar de aquellos desesperados, como impacientes por estupefacientes, como ausentes jugando a presentes -si me entiendes?

Me juego las letras, me como las sobras, me pierdo y no sé de que me alimento pero me retro-alimento.
No recuerdo los días memorables, las sonrisas imborrables, las caricias de dedos de fuego, los mordiscos eternos, las camas enamoradas... Ni los días, ni las noches, ni las miradas desenfocadas, no recuerdo ya ninguna de esas estafas.
Recuerdo en cambio, haberlo borrado, haberlo enterrado allá donde el viento se lo lleva lejos, donde los carroñeros se comen nuestros restos, esos restos pobres llenos de sin-sabores, donde las palabras me suenan sórdidas y las preguntas me resultan obtusas. Lo tirado donde el tiempo lo muta, donde el silencio lo contagia, lo desaparece lentamente, donde lo escribe como ahora, suave y tenuemente"

J-

27 de febrero de 2012

Corto-Circuíto.



Dedos que me rompen la piel,
que me dislocan la cabeza y la dejan a veces, sin certeza.

Labios que me cosen y me descosen,
que me apuntan,
que me comen,
que me rompen,
 que me matan y me atan: Sin Anestesia.

El corto-circuíto entre tus dedos y mis ganas,
entre tus besos y mis manos.
Como una locura que quema,
que arde,
que muerde, que me espanta,
que me atraganta,
que me fuma como cigarrillo, que me consume como a las descosidas,
como a las dislocadas,
como a las quebrantadas, como a nosotras las fisuradas.

Caricias de esas que a las locas nos dislocan y besos de esos que me gastan las ganas, me rompen los labios
y...



Cien palabra para que no me creas Nada.

-Implícito-

El inefable sabor de tu mirada estrellada en mi sonrisa dislocada,
averiada en mis pupilas desenfocadas, atadas de locura,
amedrantadas de palabras que no salen, 
que no pisan la lengua, 

que se quedan en la cabeza,

en las manos, 
en los dedos,
en tu cara, 
en tus manos cuando mis dedos, mis besos, 
mis brazos y tus piernas.




El tenue sin sabor de quedarme llena, 
de quedarme atiborrada de esas palabras, 
que en mi garganta se quedan varadas, 
sin salida, 
sin retroceso: como asfixiando, 
como matando, como apuradas por salir, decidiendo si morir
ó dejarme vivir.

Mis palabras inmutables que te piensan, 
cuando tu nombre y esas cosas, 
que me quedan cortas, que me quedan largas, 
que siempre me quedan, 
que me dislocan, 
que me hacen difusa en la gama de colores de tu cama y en la mirada de tus ganas que me violan, 
me rompen, me descosen, 
me calman, 
me rescatan...