2 de noviembre de 2011

JunkieMe.

Cuando la sobre está a una dosis, y la dosis en la cabeza.. así como dando vueltas.
Las horas congeladas, como paralizadas.
Hartas de la sobriedad, enamoradas de la ebriedad.
Otra Historia que contar, otra poesía Obtusa.
El sol que maquilla la tristeza,
y los huesos que forran la piel,
el peso se pierde y la Fé se consume.. la Fé fuma y se efuma.
Cuando es más dosis que Fé en la sangre,
Dios está a unas cuantas caladas
y en la cabeza dislocada,
así como bastante alocada,
bastante congelada también,
convertida en el adormecido sueño de los sonámbulos incongruentes.
Los días ténues,
la luz ya no brilla,
el sol no calienta,
las caladas insuficientes y todo el tema incoherente del más y más,
esperando siempre por más.
Dejando atrás todo lo demás.
El placer de las esquinas,
de los barrios y sus pasarelas imaginarias,
la musas enamoradas de la calle
y del veneno placentero.
Apasionadas por volar cuando caminar ya no hace más.
Otra historia,
Otra triste y triyada historia de Junkies mirando con sobriedad lo que la ebriedad porfin se ha de follar.

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