9 de junio de 2011

...AGUA.

Este vaso era hondo,
y sin embargo, derrochamos litros de Amor.


Revivimos de las cenizas... del sucio y estropeado cenizero de bar,
de allí salimos y reconstruimos cada pedazo que nos fumamos,
cada momento del que nos fugamos

Hemos bebido de nuestro vasito de porcelana enamorada,
nos derrochamos tooodas, hasta la última gota,
hasta emborracharnos la conciencia y dejar el vacío más profundo en el vaso.

Ahora recubro las cortaduras con sal de la más pura,
con soledad de las más cruda.

Que se queden los tropiezos y las atrozidades,
que no me importan,
ó que se vayan con su maleta de problemas
que no me importan,
que no me kitan kilos ni ganas de ganar otra vez.

Voy a vomitar la tristeza,
voy a comerme a Soledad completita,
Tan bonita la Sole,
esa musa que habla cuando el silencio se pone sibilante y los oidos parecen haberse caido a ese vacío del vaso infito.

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