2 de julio de 2010

Nada me Pertenece.

Lo mío no es esto, lo mío es lo desafinado y abstracto.
lo mio es calar y callar, acto seguido: Divagar.
Lo mío no tiene pies, ni cabezas, ni miembros, ni ciegos oidos, ni sordos ojos... sólo alma que nada en la inmensa Nada.
Lo mío no es lo nítido ni lo complaciente, lo mío es lo difuso y retante.
hacer mias las letras y tuyas las palabras que a duras penas todavía me suenan en la cabeza.
Lo mío no es poesía, es más bien un montón de letras discutiendo por su orden en el papel.
Lo mío son voces punzantes y desgarradoras, de esas que tumban la sobriedad.
Lo mío no es el alcohol ni la asquerosa ebriedad... lo mío son los opiáceos y el revuelco sobre el que atrofio tu recuerdo.
Lo mío no es lo coherente, es lo incomprensible.
Tampoco lo alcanzable, me quedo con lo utópico.
Lo mío no eres tú, y lo tuyo nunca fui Yo.
Que lo amable sea de los blanditos, y a los rígidos que nos dejen la soberbia abarrotada de arrogancia.
Lo mío no es lo que veo en el espejo. él miente. él me odia y me desforma.
Lo mío es lo ligero y sin calorías, lo que me deje en el chasis del extasis y la paráfrasis.

Lo mío es todo lo que escribo y lo que sueño con escribir...
No soy certera, ni equívoca, ni eterna, ni mortal
soy de Huesos y desnutrido Pellejo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta.me.