16 de julio de 2010

Lo que no hace falta, muchas veces me sobra.

No me falta ver tu grasiento aspecto para comprender que el mío se asemeja al de un esqueleto.
Ni me falta saber mis 46kilos para sentir la maravilla y enmaravillada.
No me falta el nectar en la boca para deleitar el sabor del Placer.
Ni me falta confundir trip con el hop para saber que ambos tocan profundo y vuelan alto.
Y aunque me pierda en los suburbios de los silencios y espere cada compás, la canción siempre tiene un exquisito final.
Ni soy segura pero estoy segura que todo lo que poseo, dejo de pertenecerme al mismo instante en el que supe que era Mío.
Ni me faltan piercings ni tetas para creerme Chica Suicida, ni menos kilos para entenderme enferma.
Ni me falta saber que el tóxico me mata y el aluminio me amenza.
Y que los dealers son amigos de infancia que intercambia Reales por Locuras, y que la vida es corta cuando le encuentras la 5ta pata al asqueroso gato.
No hace falta escuchar melodías acomodadas, si con el desgarrador grito de la Janis ya todo lo demás se anula lenta, lentamente...
Y no hace falta el mejor guapetón para correrme si con su medusa me convierto en azúcar.
Y sabes? no hace falta otra palabra para comenzar a hablar.
No hace alta comenzar la canción cuando se termina la nota,
nisiquiera hacen falta alas para volar, si lo mío es Divagar....
No es que la vida sea injusta, es sólo que... jugamos en una Batalla Ajena.
Y que no se como terminarlo todo después de haberlo comenzado,
pero, NO hace falta terminar cuando la cabeza quiere continuar.
Y el atemorizante fuego me quema las neuronas y el lóbulo de la Insula me reclama tu presencia
entonces? no entiendo tu Ausencia, tu partida sin aviso... tu maldito punto final e irreversible.

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