2 de junio de 2010


Y no me vengan con esas que ya Todos sabemos: entregar más de lo que se tiene es ruina segura e irreversible.
No me sigan contando los amigos que no tengo ni pintando los paisajes que no veo, y tú... Tú no me sigas prometiendo tierras si nisiquiera has comenzado a conquistar la mia.
No me vengan con que el tiempo es Oro pues ni a ti ni a mi nos vale tanto pero la verdad, he perdido demasiado del mismo que entre ruinas y telarañas sólo he invertido en esceptisismo.
Ni me escuchen, ni me miren esta cara de dolor incrustado en la cien, nisiquiera me llamen, ni se atrevan a consolarme: saldría más costoso aquello que confiar en buenas amistades y en divinos romances.
Dolor, tiempo, Dolor, Heroina.... entonces? no entiendo como es el cuento si cuando estoy mejor me ataca el temor y de nuevo esta Exquisita Soberbia de no quererme entre piernas nunca más ó por lo menos no en ninguna que se sepa tanta de mi anatomia.
No vale nisiquiera el atrevimiento de empeñarlo todo por un misero minuto si cuando pasan tres Horas ya ni de las mejillas se tenien recuerdos...
Más vale no confiar y esperar en silencio que divulgar una espera banal digna de que nunca más se le considere tan indispensable pero... masoquizmo de humanos y adicción entre manos: así es, cuando la decisión llega entonces se corre esa piedra y se funden todo este montón de certezas.

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