8 de febrero de 2010

Mentiras,mentiras,mentiras.

Y todo lo que fue mentira desde el comienzo nunca pudo tener un final verdadero...


Mentiras de las que se creen una dos y hasta tres veces, pero no más.
Mentiras blancas, negras y multicolores también...
de todas las variedades, de los mejores olores a los mejores perfumes, y de los mejores sabores a aliento fresco o a chicle de patilla.

Mentiras expertas e inexpertas.. Mayormente entre las expertas podría estar Yo cuando te hablo y miro al suelo porque no quiero que sepas de mi, ó por que tan sólo quiero mentir.
Mentiras de las que me hablaste prometiendome la verdad y de esas que desde que salieron de tu boca ya tenian traje de mentira.

Mentira explicita o implicita también.
Mentiras de esas que intenté tragarme mientras estabas encima de mi, mientiendo acerca de todo lo que tocabas, sobre todo lo que sentías...

Mentiras por cantidades industriales y yo tan sólo una pequeña diminuta y quizás consumista en esta sociedad repleta de más chicas consumistas; Yo una extraña a la que no le importaron tanta de ellas porque mi permeabilidad auditiva se encargo de evitarme tantas heridas...

Mentiras de las menos creibles y de las que casi eran reales ...

Mentiras, Mentiras...
Tú eras mentiras y yo un Par de Oidos!
sordos, porsupuesto.

Y entonces
después de tantas mentiras y de concluir que realmente existe una increible y extensa variedad de ellas,
¿Porqué escogiste las más paupérrimas,
las menos creibles,
las que no tenian ni precio?

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