2 de febrero de 2010

Espero que se evapore mi tiempo.

Me probé 15 franelas y 15 veces sentí como mi esencia se escondia entre mis cabellos,
sentía como con cada prenda probada se iba un poquito de ese olor tan mio, tan alegre y que termino siendo lo que ahora soy:
La mejor franela, el mejor pantalon, con los mejores accesorios sobre el mejor cabello, sobra el más bello rostro y todo sentado sobre estas sábanas de rayas y en frente de ello -en frende de MI- una ventana: llena de alegría, reflejando sol de 4 de la tarde y en mi cara el mas vil y paupérrimo gesto de cochina y extrema monotonia.

Ese gesto que me viola el rostro cuando en mi agenda telefónica no existe nadie....
ese maldito gesto que cuando lo observo me muerde, me amenaza con ser cada segundo más triste, más feo.
Ese horrendo gesto a desnutrida soledad cuando después de 15 franelas, 15 pantalones y 1 falda me quedé sentada aquí en espera de la nada misma...

Esperando quizás que mis horas se evaporen y aparezca Él para que me bese,
para que me arranque caricia a caricia la montaña de mierda que yace en mi cabeza...

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