31 de enero de 2010

Algo más.

Como Beth Gibbons dice "Give me a reason to be a woman"
yo te digo al odio suave, suavecito "Dame una razón para creerte menos cobarde que cualquier hombre!"
te lo digo, te lo suspiro y te lo resalto sobre cada paso que doy, sobre cada frase que escribo pensando en ti y en tus torpezas de hombre de 20 años -muy sutiles, pero bastante visibles-

Dime como hago para no envenenarte y seguir mi camino sin mirar hacia atrás y no convencerme en devolverme sólo para ti, para que me sientas tan fuerte como una tormenta y tan imposible de olvidar como esa dulce o aterradora Primera Vez.

Entiendeme Chico, yo soy audaz, soy transparente aunque opaca en algunas ocaciones pero sobre todo, soy Jetthy la fusión de millones de mujercitas en una sóla: buscando placer, buscando cariño, buscando quizás excusas para no seguir en ese maldito plan de ataque al que renuncio 3 veces por día pero que... realmente me gusta tanto como para dejarlo atrás.

Pintame en tu cabeza y entonces dime que no quieres más, dime que no puedes con todo esto porque no te dejo ir, pero tampoco te dejo acercarte a mi, a este cuerpecito que varias veces estuvo junto al tuyo... en el techo de esa casa, en el piso de esa sala, en la arena de esa playa, y que está aún en los escombros de esa tormenta que desaté entre nosotros casi sin querer.

Esa maldita tormenta que me vicia junto a ti y a esos nipples debajo de mi y claro, YO encima de todo ello... de todo lo que quiero cuando me lo propongo.
Fue ese mi error, el mismo que he cometido desde que nací: el terrible error de entregarme a la arrogancia: exquisita y viciante arrogancia femenina, esa que me desnuda lentamente frente a tus ojos, la que te derrite... la misma que me impide dejar que corras y te escondas en el olvido.

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