3 de noviembre de 2009

Una Vaca Flaca


Soy Vaca Flaca porque no soy ni camino como las demás, porque mi gordura está en solo cabezas y mi flaqueza en mi agradable silueta. No como pasto, ni doy leche; soy Vaca porque ese es mi titulo y el que Salió de unos labios hace tiempo, cuando todo me dolía y me asesinaba cruelmente, fue una sóla palabra que se me gravo en el chip de insultos momentáneos que quizas más adelante serian algo clave para soltar una carcajada. Él me dijo Vaca y nueve meses después dije Flaca!


Soy Flaca porque así lo decidi, porque quise cambiar mi postura y mi figura… No queria ser una simple vaca pues de simpleza yo no tengo nada porque me aburre lo convencional, lo comúnmente aceptable. Flaca porque dejé kilos atrás amarrados junto a meses, junto a extrañas dietas y a otra cantidad de pesadas situaciones, como él que siempe me pesó tanto que ahora ya ni me acuerdo cuanto le quise.


 Decidi amedrantar al hambre por haberme permitido tragar tanta basura, tanto de lo que después me iba a encerrar en la habitación que a veces visito, la que me vicia y me duele, pero me encanta porque me hace flaca, esbelta y excelentemente bella. Entre una de mis decisiones esa fue una de ellas, quizás fue la única que hasta ahora m interesa no descartar pero tampoco refugiar... Yo vomité, yo lloré, yo huí de todo lo que pudiese alimentarme y engordarme porque ya era VACA pero queria mi apellido, y queria lucirlo y estrenarlo, claro está que no podía estrenarlo sin hacerle alución a la frasesita.


 Yo me comi un pedazo de tiempo y me sentia casi llena, sentia que ya casi no tenia más de mi para seguir comiendo, senti también que ya empezaba a tejer perfectamente el adjetivito indiscutiblemente calificativo a ese sujeto con el que comia Agua y Tomaba Chicle a cada hora, en cada sitio y cada vez que sentía que tenía que comer pero que comer no era sinónimo de engordar.

Me fui a los 40, pero no precisamente a la decada de los 40 sino a los 40 kilogramos, me fui y no queria volver, porque después de tanto comerme ya no queria vomitarme de nuevo. Ahora era Vaca Flaca y todo lo demás comenzaba a congelarse, a importar menos y cada vz menos si nada se trataba de mi…los demás eran los que me habian obligado a comer y yo seguia aún sin entender. Melancólica porque engordaba y tenia la espantosa sensación de ver desaparecer nuevamente mis elegantes huesos, que sobresaltaban de mi pálido y hambriento cuerpo…


Antes era más que lo que queria ser, más que flaca antes era un papel con ojos y nariz, era pálida y con la ilusión bastante rota porque a ella también la habia mordido. 


 Era frágil pedazo de papel, pero a este minuto soy Letra tras letras y parrafos por parrafos.
Soy Vaca en  tu cabeza, en tu insulto y Flaca en mi delicada y esbelta belleza.

1 comentario:

Comenta.me.