20 de octubre de 2009

Para un Infeliz.

Hoy me levanté con los ojos casi llenos de lágrimas y con ese rostro autoinventado en mi cabeza, con ese sueño entre cada ceja y apoderandose de todo el tiempo que pasó y no te recordé más, patán, hombre que nunca llegó a ser adulto ni a respetar la felicidad infantil.

Hoy amanecí con ganas de matarlo, con ganas de matarte a ti engendro asqueroso y poco sutil. Te soñé, te golpee en la cara, te golpee en las bolas y te dije el pobre perro que eres o por lo menos que para mi eres. Quisiera a veces saber quien eres, pero ya con autoinventarme tu feo rostros entre los sueños parece que me basta, quisiera escupirte la cara y declararte el único ser al que odio y al que jamás me he empeñado a superar, porque me destruiste, me hiciste comenzar el maratón en el que yo soy la única que corre contra todo ese tipo de repugnantes situaciones.

Eduard, así te llamas o quizás solo me lo inventaron para calmarme: como si ocultandolo todo lo más posible me devolverían la inocencia, la felicidad, y esos indefensos rencores de niños. TU, E, puedes irte al mismisimo carajo y llevarte contigo la inmadurez y los números telefónicos de casas de familia donde a veces no todo es perfecto pero se encuentra bien; puedes meterte en el trasero mi inocencia, la que perdí en una sola llamada, la que me raptaste y más nunca me devolviste maldito infeliz.

Eres uno de esos tipejos con los que nadie debería tropezarse jamás, uno de esos a los que no les importa nada con tal de … la verdad no sé de que, aquello no tiene nombre ni apellido porque fue más que una patraña cualquiera. Una violación a mi vida privada, en la que no me desnudaste (nisiquiera me tocaste, nisiquiera sé si me viste), pero me quitaste dignidad ante los demás, ante los que me veian como una niña con la cabeza llena de rebeldia y… no más, nada de ella en ese instante, nada de lo que salió por tu apestosa boca; me violaste, casi me mataste… me rompiste tanto que te doy gracias… GRACIAS infinitas por tu aporte al arte desgraciado.

Entre tanto que espero, espero conocerte, verte la cara y odiarte en persona, asquearme del aire que ambos estamos respirando, decirte todo lo que jamás te he dicho y quizá golpearte las bolas como lo hice en mis sueños, y como lo hice en cada una de mis imágenes mentales done te asomabas. Eres privilegiado, eres el mejor entre el peor de los peores hombres que habitan en esta tranquila ciudad. Bueno, la verdad es que tu eres nadie y tu diseño gráfico no debe servir de nada y si sirve, bien, te has ganado algo bueno en tu vida. Pero eres mucho, porque YO te odio, porque estas en MI cabeza y entre MIS puños apretados, solo por esto eres un gran hombre… no todos estan en mis sueños, no a todos deseo conocerles.

NO todos pasan en vano por mi vida después de tantos años, no a todos los recuerdo.. pero eres TU infame violador! Eres TUU una persona especial: a la que quisiera hacerle tanto que  todo seria insuficiente. Eres tu al único Eduard de 21 años (en ese entonces) al que odio, al que detesto y al que deseo tanto. 21 años cuando lo hiciste, pero para mi sigues teniendo 21 para mi el tiempo se te congeló; cuando volverás con una de tus patrañas bochornosas? A los 31? 41? Recuerda que el número de mi casa está en tu agenda y aún la dirección es la misma, solo vuelve por mi y no por lo demás imbécil, vuelve para que no quieras volverme a ver ni a inventarme nada.

NO odio demasiado chico, pero todo el odio que no me he dedicado a otrogar a lo demás y a los demás lo he guardado y depositado en ti, en tu falta de hombría, en tu boca abierta y en tu chisme de 10 de la noche.

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